Reconstrucción forense de una colisión múltiple en la A-6 mediante tecnología 3D
La densa niebla en la autovía A-6 genera condiciones de visibilidad crítica que desencadenan una colisión en cadena involucrando más de cincuenta vehículos. Los equipos de investigación acuden inmediatamente al lugar para implementar un pipeline forense tridimensional que capture la escena completa. Utilizando escáneres láser FARO y fotogrametría con Agisoft Metashape, documentan meticulosamente la posición final de cada automóvil, los patrones de daño estructural y las huellas de frenada sobre el asfalto. Esta documentación digital precisa servirá como base fundamental para el análisis posterior de la dinámica del accidente.
Simulación física con PC-Crash
Los datos tridimensionales recopilados se importan al software especializado PC-Crash para realizar simulaciones físicas avanzadas. El sistema calcula trayectorias, velocidades y ángulos de impacto replicando las leyes de la física vehicular. Mediante iteraciones sucesivas, los investigadores reconstruyen la secuencia cronológica exacta de los impactos, identificando puntos de conflicto iniciales y transferencias de energía entre vehículos. Esta simulación determinista permite establecer relaciones causales claras y asignar niveles de responsabilidad basados en evidencia científica incontrovertible.
Visualización forense en 3ds Max y Blender
Las secuencias simuladas se trasladan a entornos de producción visual con 3ds Max y Blender para crear representaciones animadas de alta fidelidad. Los artistas técnicos desarrollan materiales realistas que muestran la deformación progresiva de las carrocerías, generan sistemas de partículas para simular fragmentos de vidrio y incorporan iluminación ambiental que replica las condiciones climáticas del accidente. Estas visualizaciones resultan cruciales para presentar la reconstrucción ante tribunales, permitiendo a jueces y jurados comprender la compleja dinámica del suceso mediante narrativas visuales precisas.
A veces pienso que estos conductores deberían haber usado el modo de conducción en tercera persona como en los videojuegos, quizás así habrían evitado sumarse a este tráfico convertido en rompecabezas metálico.