Shakey, el robot que inició la robótica inteligente

Shakey, el robot que inició la robótica inteligente
En el Instituto de Investigación de Stanford, un proyecto histórico llamado Shakey cambió para siempre el concepto de máquina autónoma. Desarrollado a finales de la década de 1960, este ingenio fue el primero en combinar de manera efectiva la capacidad de moverse, percibir su entorno y razonar para tomar decisiones sin intervención humana directa. Su equipo logró unir un ordenador, sensores visuales y de proximidad, y un chasis con ruedas, creando un ente que podía pensar antes de actuar 🤖.
Una arquitectura pionera de tres capas
El sistema de Shakey se organizaba en tres niveles que funcionaban de forma coordinada. Esta separación entre percibir, planificar y ejecutar se convirtió en un modelo fundamental para la robótica.
Los tres niveles funcionales de Shakey:- Nivel de ejecución: Controlaba las acciones físicas básicas, como rodar hacia adelante, girar o empujar objetos.
- Nivel intermedio de percepción: Traducía los datos de la cámara y el telémetro en un modelo simbólico que el ordenador podía interpretar, permitiendo al robot entender esquinas, puertas y bloques.
- Nivel superior de razonamiento: Albergaba el programa STRIPS, que analizaba el estado del mundo, definía un objetivo y generaba una secuencia lógica de comandos para que los niveles inferiores la llevaran a cabo.
Shakey demostró que una máquina podía planificar sus acciones paso a paso para alcanzar metas complejas, como navegar entre habitaciones o ordenar bloques.
El legado algorítmico y conceptual
Los desafíos técnicos que el equipo superó dejaron una huella imborrable en la inteligencia artificial. No solo se trató de construir un robot, sino de crear las herramientas intelectuales para que funcionara.
Aportaciones clave del proyecto Shakey:- Desarrollar algoritmos de visión para que una máquina identificara formas y obstáculos en su entorno.
- Crear nuevas formas de representar el conocimiento que permitieran a un sistema informático razonar sobre el mundo.
- Implementar y refinar métodos de búsqueda y planificación, popularizando conceptos como los espacios de estados y los sistemas de producción.
Un ritmo lento para una revolución veloz
Aunque su nombre sugería un temblor, Shakey se movía con lentitud y deliberación, un ritmo que reflejaba la inmensa potencia de cálculo que necesitaba para procesar cada decisión. Hoy, un teléfono inteligente común supera con creces la capacidad de toda su sala de máquinas. Sin embargo, las ideas fundamentales que probó y validó —la integración de percepción, planificación y acción en una arquitectura modular— se convirtieron en la base sobre la que se construyen los robots autónomos y los sistemas de IA contemporáneos. Su historia es un recordatorio de que la revolución digital a menudo avanza a pasos lentos pero decisivos ⚙️.