La prisión fantasma de Nanclares de la Oca

Publicado el 8/12/2025, 12:39:38 | Autor: 3dpoder

La prisión fantasma de Nanclares de la Oca

Vista aérea del moderno complejo penitenciario vacío en Nanclares de la Oca, mostrando sus patios desiertos y edificios impecables rodeados de vallas, bajo un cielo despejado.

La prisión fantasma de Nanclares de la Oca

En el municipio alavés de Nanclares de la Oca se erige una instalación peculiar: una prisión de última generación que permanece completamente vacía. Aunque su construcción terminó y está equipada con todo lo necesario para funcionar, nunca ha recibido a un interno. Este edificio se ha convertido en un símbolo de planificación pública que no acierta a anticipar la realidad. 🏛️

Un proyecto que nace de un cálculo erróneo

Las autoridades iniciaron este proyecto al prever que el sistema penitenciario español necesitaría más espacio. Se diseñó para aliviar la saturación de otros centros, pero las tasas de encarcelamiento no crecieron como se estimó. Los cambios en las leyes y en la forma de aplicar penas hicieron que la urgencia por construir nuevas prisiones se esfumara. Así, una solución prioritaria se transformó en un activo infrautilizado de inmediato.

Características de la instalación inactiva:
Quizás el mayor castigo en Nanclares de la Oca lo cumple el propio presupuesto público, condenado a pagar una factura perpetua por un servicio que no se presta.

El precio de mantener un edificio vacío

Mantener una estructura de este tamaño sin usar genera un gasto continuo para el erario. Aunque no opera, requiere vigilancia, se hacen labores básicas para conservarla y se pagan suministros para evitar que se deteriore. Este desembolso, menor que si estuviera llena, provoca un debate constante sobre qué hacer con el inmueble.

Alternativas propuestas sin éxito:

Un futuro incierto y costoso

La prisión fantasma de Álava encarna un problema de gestión pública: invertir en infraestructura basada en proyecciones que fallan. Mientras, el coste de preservar este elefante blanco sigue acumulándose. El debate sobre su destino continúa, pero la instalación permanece en un silencio perpetuo, a la espera de un uso que parece no llegar. El verdadero reo aquí es el dinero público, atrapado en un ciclo de gasto sin retorno. 🔒

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