Marte pudo tener una luna más grande en el pasado

Marte pudo tener una luna más grande en el pasado
Un estudio reciente revoluciona lo que sabemos sobre el sistema lunar marciano. La investigación sugiere que Fobos, la luna que hoy orbita Marte, podría ser solo un vestigio de un satélite mucho más colosal que existió en una era remota. 🪐
El impacto que modeló un nuevo sistema
Los científicos plantean un escenario donde un objeto de gran tamaño, comparable a un planeta enano, chocó contra Marte hace miles de millones de años. Este evento catastrófico expulsó una enorme cantidad de material al espacio, el cual se organizó formando un disco circumplanetario alrededor del planeta rojo.
Proceso de formación de la luna primigenia:- Del disco de escombros, se condensó y agregó un satélite principal de gran tamaño.
- La gravedad de Marte y las interacciones con el material residual del disco empezaron a desestabilizar su órbita de manera progresiva.
- Esta migración orbital la acercó inexorablemente hacia su planeta anfitrión.
"Fobos no es más que el superviviente de una dinastía lunar marciana, un recordatorio de que incluso en el espacio las familias a veces se reducen."
La fragmentación y el nacimiento de Fobos
La gran luna se acercó tanto a Marte que cruzó el límite de Roche. Esta es la distancia crítica donde las fuerzas de marea del planeta superan la gravedad interna que mantiene unido a un cuerpo celeste. Al pasar este umbral, la luna primitiva no pudo mantenerse cohesionada.
Consecuencias de la desintegración:- El satélite grande se fragmentó en numerosos pedazos.
- Parte del material resultante cayó sobre la superficie de Marte.
- Otra parte permaneció en órbita, formando un nuevo anillo de escombros.
- De estos restos, se volvieron a agregar lunas más pequeñas. Fobos, y posiblemente Deimos, serían los productos finales de este ciclo.
Un legado de destrucción y creación
Este modelo explica que el sistema de lunas de Marte que vemos hoy es el resultado de un proceso dinámico de destrucción y nueva formación. Fobos representa, por tanto, la última etapa de una evolución violenta, donde una luna gigante cedió su lugar a satélites más modestos. Esta teoría ayuda a comprender mejor la historia caótica y los procesos de acreción en los sistemas planetarios jóvenes. 🛸