Yo pensaba lo mismo que tú, y criticaba este gobieno, la verdad es que, además de mirar TN, nos miramos el ombligo. Las mejoras en educación y en el nivel de vida del país es notable cuando sales de la burbuja en la que te someten los medios. Yo lo descubrí cuando volví a mi pueblo y vi a la gente del campo muriendo de hambre en sus mansiones, muchos conocidos míos, al ser esto un pueblo todos nos conocemos, gente que era de clase media y pasó a tener mansiones. Hay uno viviendo a 3 kms de mi casa, que paso de ganar 200mil dólares al año a 11millones al cual le estamos haciendo la guerra para que no nos envene con sus productos de fumigacción. Para que los edificios del que hablas mejoren, esta gente debe pagar impuestos, el dinero para la mejora no sale del aire, todos debemos hacerlo.
Volviendo al tema, tiene que venir gente de otro lado para notar la mejora, nosotros parece que no tenemos la capacidad de vernos.
No estoy ni totalmente a favor ni totalmente en contra de la gestión de los Kirchner, y soy consciente de que nuestro nivel en ciencia y educación sigue siendo de lo mejorcito en el tercer mundo, pero esto no es gracias a nuestros políticos y funcionarios, sino a pesar de los gobiernos que hemos tenido: civilies militares, de izquierda, de derecha.
Mi madre fue maestra en una escuela nocturna, sus alumnos la superaban en edad y masa muscular, pero la respetaban porque era la maestra, hoy tememos escuelas donde los alumos van armados y agreden a las maestras y a sus compañeros, o padres que le dan una paliza a la maestra porque le puso una mala nota a su hijo o hija. Claro que también sigue habiendo escuelas rurales en medio de la nada a las que van chicos a caballo o a pie, con docentes con ganas de enseñar y alumnos con ganas de aprender.
Son esos maestros y porfesores que enseñan por vocación [cuando eligieron la docencia sabían que la paga no sería buena] los que mantienen, como pueden, nuestro estándar educativo, no los políticos de turno que copian estrategias educativas que fracasaron en otros países, como el polimodal, o el sistema de calificación que implementaron los radicales cuando yo estaba termiando la secundaria, que replazaba las calificaciones numéricas por supero los objetivos, alcanzó los objetivos y no alcanzó los objetivos.
Era un método de calificación injusto en el que los alumnos que con el sistema tradicional se hubiesen sacado un 6 o un 5, es decir, los que estudiaron, pero se equivocaron al responder una o dos preguntas, terminaban igualados con los que estudiaron poco, pero algo estudiaron y hubieran merecido un 3 o un 4, y con los vagos que no estudiaron nada, que en el sistema viejo se hubieran sacado un 1 o un 2, con el nuevo sistema a todos se los igualaba con no alcanzó los objetivos. Alcanzó los objetivos era para los que mercian un 7 o un 8, y supero los objetivos era para los que en el sistema tradicional habrían merecido un 9 o un 10.
Fue ese sistema de calificación lo que me indujo a hacer trampa en los exámenes, cosa que antes no hacia, porque con el sistema tradiciojal yo podía administrar mejor cuánto tiempo de estudio le dedicaba a cada materia y me llevaba a examen dos materias por año, con el sistema nuevo mi dedicación al astudio era la misma, pero me aplazaron en seis materias.