Lo que te ocurre es bastante común al usar vídeos como mapas en 3ds Max. Por defecto, 3ds Max no interpreta los vídeos de manera idéntica a cómo los ves en un reproductor externo; varios factores influyen en la pérdida de calidad y en los cambios de color:
Primero, el formato de compresión del vídeo (*.mov con MPEG-4) es un formato con compresión con pérdida. Esto significa que algunos datos de color y detalle ya se pierden al codificarlo, y al volver a procesarlo para render, esos errores se amplifican.
Segundo, 3ds Max puede aplicar
gestión de color distinta al renderizar. Si tu proyecto está en sRGB y el vídeo viene en otro perfil de color, verás cambios en luminosidad y tonalidad.
Tercero, las resoluciones y el muestreo importan: aunque tu vídeo sea 1000x1000, si la textura se escala o se filtra durante el render, puede suavizar detalles y reducir contraste.
Para mejorar esto, puedes:
- Convertir el vídeo a un formato menos comprimido o sin compresión (como TIFF secuencia, EXR o AVI sin compresión) antes de usarlo en 3ds Max.
- Asegurarte de que los perfiles de color de tu proyecto y del vídeo coinciden, para evitar cambios de brillo o color.
- Verificar los ajustes de filtrado y mipmaps de la textura en el editor de materiales; a veces desactivar “Mipmaps” o usar filtrado lineal mejora la nitidez.
- Si es posible, renderizar a una resolución mayor y luego escalar el resultado en postproducción para mantener más detalle.
En resumen, la combinación de compresión, gestión de color y filtrado interno del 3ds Max es lo que provoca que tu vídeo pierda calidad y cambie de color al renderizar.