Cómo generar una malla tridimensional a partir de la información de un mapa topográfico. El proceso convierte las curvas de nivel en una geometría que puedes usar para visualizar terrenos o integrar en proyectos de modelado 3D. Necesitas un software que pueda procesar datos de elevación, como Blender con complementos, o aplicaciones especializadas en SIG.
Preparar el archivo de curvas de nivel
Primero, consigues o digitalizas el mapa topográfico. Si el archivo es una imagen raster, como un JPG o PNG, debes vectorizar las líneas de contorno usando un programa como Inkscape o Adobe Illustrator. Asegúrate de que cada curva de nivel tenga un valor de elevación asignado, ya sea por capas o por color. Exporta el resultado final en un formato vectorial compatible, como DXF o SVG.
Generar la malla de elevación
Importa el archivo vectorial a tu software 3D. En Blender, puedes usar el modificador
Displace (Desplazar) junto con una textura que derive de las curvas. Otra opción es emplear un complemento como
Blender GIS. En software dedicado, como QGIS o Global Mapper, cargas el DXF y usas la herramienta para generar un Modelo Digital de Elevación (DEM). Este DEM, normalmente un archivo GeoTIFF, luego lo importas a tu paquete 3D para convertirlo en una malla.
Un error común es no asignar correctamente la escala entre la distancia del mapa y los valores de elevación, lo que resulta en montañas que parecen suaves colinas o colinas que se convierten en acantilados imposibles. Verifica siempre las unidades.