camarera:, y de postre tenemos tarta de chocolate, blabla y macedonia de frutas.
clienta: la macedonia, ¿es natural?
camarera:, y de postre tenemos tarta de chocolate, blabla y macedonia de frutas.
clienta: la macedonia, ¿es natural?
camarera: Madame, entiendo su natural confusión acerca de la naturaleza de la macedonia, y no le culpo por ello. Ha de saber usted que tras la guerra de los balcanes, la macedonia fue repartida entre los griegos, búlgaros y serbios.
clienta: ah. ¿entonces mi confusión es natural?
camarera: muy natural, porque vista la confusión macedónica, le fue llamada macedonia a una confusión de frutas.
(Vaya, siento esta absurdidad, pero el espíritu del tristemente fallecido cunqueiro me postura de nuevo).