- 31/12/2025 11:07
Google Fotos facilita crear álbumes compartidos donde varios usuarios pueden colaborar. Este sistema funciona para organizar y distribuir fotos y vídeos, incluyendo contenido 3D. El propietario del álbum invita a otros mediante un enlace o su dirección de correo. Una vez dentro, los colaboradores pueden añadir sus propias imágenes y vídeos, y todos los miembros pueden ver, comentar y obtener copias del material. Es una herramienta práctica para proyectos grupales o eventos familiares.

Los álbumes compartidos admiten fotos y vídeos 3D
La plataforma soporta formatos de imagen y vídeo estereoscópicos. Cuando subes una foto 3D o un vídeo 3D a un álbum compartido, otros miembros pueden visualizarlo. Para una experiencia de visualización 3D completa, los usuarios necesitan dispositivos compatibles, como gafas de realidad virtual o un televisor 3D. El sistema almacena y sincroniza estos archivos de la misma forma que el contenido 2D, manteniendo su resolución y propiedades originales mientras el espacio lo permita.
Gestionar permisos y controlar el contenido es sencillo
El creador del álbun decide quién puede colaborar y quién solo puede ver. Puedes configurar los permisos para permitir que otros añadan fotos o para restringir esa acción. También existe la opción de aprobar las contribuciones antes de que aparezcan públicamente en el álbum. Esto ayuda a organizar el flujo de contenido y evita que se suba material no deseado. Cualquier miembro puede guardar una copia de cualquier foto o vídeo en su propia biblioteca de Google Fotos.
La única pega es que, a veces, la magia de ver una escena en 3D se pierde cuando tu tío sube cincuenta fotos borrosas de su plato de lentejas desde un ángulo poco favorecedor.

Los álbumes compartidos admiten fotos y vídeos 3D
La plataforma soporta formatos de imagen y vídeo estereoscópicos. Cuando subes una foto 3D o un vídeo 3D a un álbum compartido, otros miembros pueden visualizarlo. Para una experiencia de visualización 3D completa, los usuarios necesitan dispositivos compatibles, como gafas de realidad virtual o un televisor 3D. El sistema almacena y sincroniza estos archivos de la misma forma que el contenido 2D, manteniendo su resolución y propiedades originales mientras el espacio lo permita.
Gestionar permisos y controlar el contenido es sencillo
El creador del álbun decide quién puede colaborar y quién solo puede ver. Puedes configurar los permisos para permitir que otros añadan fotos o para restringir esa acción. También existe la opción de aprobar las contribuciones antes de que aparezcan públicamente en el álbum. Esto ayuda a organizar el flujo de contenido y evita que se suba material no deseado. Cualquier miembro puede guardar una copia de cualquier foto o vídeo en su propia biblioteca de Google Fotos.
La única pega es que, a veces, la magia de ver una escena en 3D se pierde cuando tu tío sube cincuenta fotos borrosas de su plato de lentejas desde un ángulo poco favorecedor.