- 04/09/2025 12:41
Investigadores han logrado capturar por primera vez el nacimiento de un sistema solar en la nebulosa de Orión. Estas imágenes no solo muestran un espectáculo visual impresionante, también abren nuevas puertas para entender cómo se forman las estrellas y los planetas en nuestro universo. Vamos a ver cómo podemos recrear una escena así en Houdini, paso a paso.

Crear la base de partículas
En Houdini, el punto de partida es un POP Network. Generamos millones de partículas distribuidas en un volumen 3D que servirá como la materia prima de la nebulosa. Usamos nodos como Scatter para poblar el espacio y POP Force para añadir movimiento caótico, simulando gases cósmicos.
Dar forma a la nube
Para que la nebulosa no sea un simple enjambre de puntos, aplicamos un VDB from Particles. Esto convierte las partículas en un volumen denso y continuo. Con Volume Noise podemos tallar irregularidades y formas orgánicas, logrando esas estructuras filamentosas que caracterizan a Orión.
Añadir la protoestrella y el disco
En el centro de la simulación colocamos una luz puntual que actúa como protoestrella. A su alrededor generamos un disco con partículas en rotación, simulando el material del que nacerán futuros planetas. Con POP Spin y POP Drag ajustamos el movimiento hasta obtener un efecto natural.
Color y realismo en viewport
Aunque no rendericemos, podemos asignar atributos de color directamente a las partículas: tonos rojos, azules y púrpuras para dar vida al gas interestelar. Houdini permite visualizar estas variaciones en el propio viewport, mostrando el contraste entre las zonas más densas y las más dispersas.
El momento de la visualización
Para terminar, conectamos todo en un Pyro Solver si queremos dar más dinamismo con turbulencia volumétrica. Luego basta con orbitar la cámara en el viewport para contemplar cómo la nebulosa y el disco protoplanetario toman forma frente a nuestros ojos.
Mientras los astrónomos capturan el nacimiento de un sistema solar a millones de años luz, tú sigues luchando porque tu Houdini no colapse al pasar de los 10 millones de partículas. Al final, la gravedad no es nada comparada con tu RAM.

Crear la base de partículas
En Houdini, el punto de partida es un POP Network. Generamos millones de partículas distribuidas en un volumen 3D que servirá como la materia prima de la nebulosa. Usamos nodos como Scatter para poblar el espacio y POP Force para añadir movimiento caótico, simulando gases cósmicos.
Dar forma a la nube
Para que la nebulosa no sea un simple enjambre de puntos, aplicamos un VDB from Particles. Esto convierte las partículas en un volumen denso y continuo. Con Volume Noise podemos tallar irregularidades y formas orgánicas, logrando esas estructuras filamentosas que caracterizan a Orión.
Añadir la protoestrella y el disco
En el centro de la simulación colocamos una luz puntual que actúa como protoestrella. A su alrededor generamos un disco con partículas en rotación, simulando el material del que nacerán futuros planetas. Con POP Spin y POP Drag ajustamos el movimiento hasta obtener un efecto natural.
Color y realismo en viewport
Aunque no rendericemos, podemos asignar atributos de color directamente a las partículas: tonos rojos, azules y púrpuras para dar vida al gas interestelar. Houdini permite visualizar estas variaciones en el propio viewport, mostrando el contraste entre las zonas más densas y las más dispersas.
El momento de la visualización
Para terminar, conectamos todo en un Pyro Solver si queremos dar más dinamismo con turbulencia volumétrica. Luego basta con orbitar la cámara en el viewport para contemplar cómo la nebulosa y el disco protoplanetario toman forma frente a nuestros ojos.
Mientras los astrónomos capturan el nacimiento de un sistema solar a millones de años luz, tú sigues luchando porque tu Houdini no colapse al pasar de los 10 millones de partículas. Al final, la gravedad no es nada comparada con tu RAM.
