Para el Supervisor General de VFX, Marcelo Siqueira, la miniserie Senna de Netflix representa la oportunidad de rendir homenaje al piloto brasileño de Fórmula 1 Ayrton Senna y posicionar a Brasil en la industria global de efectos visuales. La producción, con un presupuesto de 170 millones de dólares, ha sido considerada la más costosa en la historia del país e incluyó 2.089 tomas con efectos visuales a lo largo de seis episodios y la colaboración de seis proveedores de VFX.
Siqueira señala que el proyecto había sido comentado en la industria durante años, dado que se centra en una figura ampliamente reconocida y representó una de las mayores apuestas de Netflix en América Latina. La serie recreó las carreras más emblemáticas de Senna en circuitos internacionales, un desafío relevante para profesionales de efectos visuales. Fue producida por Netflix en asociación con la compañía brasileña Gullane Entretenimento. Gabriel Leone interpretó a Senna, tricampeón de Fórmula 1, fallecido en un accidente en 1994 a los 34 años. Vicente Amorim y Julia Rezende dirigieron la producción.
El estudio brasileño Miagui participó en la recreación digital de las carreras de Senna en el Gran Premio de Mónaco mediante CGI.
Con el avance del proyecto, Scanline se incorporó como socio creativo y de gestión, y junto con Gullane seleccionó a los proveedores colaboradores. Siqueira destaca que tres de las seis empresas que contribuyeron eran brasileñas, con un nivel de producción equiparable al de compañías internacionales como Scanline VFX y NetFX. Craig Wentworth, Supervisor General de VFX en Scanline, explica que NetFX fue el proveedor con mayor participación, aportando 725 tomas con extensiones de escenario, inserciones, correcciones y ajustes de maquillaje. Scanline completó 390 tomas, principalmente de secuencias de carreras en Suzuka, Japón, e Interlagos, Brasil.

Los estudios brasileños Miagui, Quanta y Picma Post participaron en los efectos visuales junto con Scanline VFX, NetFX y Eyeline Studios. Quanta se encargó de la producción virtual, los servicios de postproducción y corrección de color, además de aportar 488 tomas con restauración de material de archivo. Picma Post trabajó en 279 tomas de las carreras de Fórmula Ford y F3 en los episodios 1 y 2, además de la extensión digital del pit lane de Imola en el episodio 6. Miagui realizó 94 tomas y fue el proveedor principal para las carreras de Mónaco de 1984 y 1988.
Eyeline Studios fue un socio clave en la producción virtual y escaneo de vehículos para su recreación en 3D, además de la creación de secuencias completamente generadas en CGI mediante Unreal Engine.
Gran Premio de Mónaco
Las carreras de Mónaco de 1984 y 1988 fueron asignadas a Miagui, que recreó digitalmente los circuitos. La versión de 1984, caracterizada por la lluvia intensa, exigió simulaciones avanzadas de fluidos para reflejar las condiciones húmedas de la pista.
Siqueira menciona que Miagui utilizó un modelo simplificado del circuito de Mónaco de 1984 como base, ya que su diseño difería del actual. Un equipo dedicado trabajó en la reconstrucción del entorno del circuito, basándose en material de archivo y fotografías de la época, para lograr una recreación detallada y fiel.
Material de archivo
Quanta Post manejó la restauración de material de archivo y su integración en la narrativa visual de la serie. Se consideraron aspectos como el año de emisión y la tecnología de transmisión utilizada en cada época, asegurando precisión histórica en la manera en que los personajes experimentaban las carreras. Se produjeron más de 400 tomas con inserciones digitales para mantener la coherencia visual.
Carreras en Suzuka e Interlagos
Scanline se encargó de la recreación digital de las carreras de Suzuka (1988, 1989 y 1990) y del Gran Premio de Brasil en Interlagos en 1991. NetFX y otros proveedores realizaron tareas de limpieza digital y composición para garantizar la uniformidad visual.
Según Wentworth, el equipo de producción enfrentó el desafío de reconstruir digitalmente múltiples circuitos. En colaboración con Siqueira, se diseñó un plan de producción de efectos visuales, que incluyó la filmación con tecnología LED en diciembre.
Se digitalizaron varios circuitos históricos utilizando imágenes de referencia para asegurar una recreación detallada de los escenarios en los que compitió Senna.
Efectos visuales sutiles
La serie no buscó efectos visuales llamativos, sino mantener la coherencia con el lenguaje cinematográfico establecido. Se realizaron pruebas con lentes, velocidades y profundidades de campo para uniformar el estilo visual.
Técnicas de carrera
La producción utilizó diferentes técnicas para las secuencias de carrera. Se construyeron 22 réplicas de vehículos y se filmó en pistas reales, combinando tomas prácticas con extensiones digitales de escenarios. Se empleó producción virtual para primeros planos dentro de los autos y CGI para planos generales.
Wentworth menciona que algunos vehículos físicos se filmaron sin carrocería, y en postproducción se añadieron digitalmente los elementos faltantes. También se generaron entornos en 3D completos para secuencias específicas.
Las escenas a bordo de los autos se grabaron en un escenario LED en São Paulo. Se utilizó una base de movimiento para simular las condiciones de carrera en las tomas cercanas.
Precisión histórica
Para garantizar la fidelidad histórica, la serie intercaló imágenes recreadas con material de archivo proporcionado por la FIA. Se estudiaron referencias para replicar vestimenta, señalización y detalles del entorno de cada carrera.
El circuito de Mónaco fue reconstruido digitalmente con base en referencias fotográficas y audiovisuales. Miagui creó versiones digitales de los autos de producción para mantener la consistencia visual.
Recursos digitales
Se desarrollaron cientos de elementos digitales, incluidos vehículos, estructuras y personajes. Para representar al público, se grabaron más de 500 extras en diversas posiciones y acciones, generando un banco de más de 36.000 opciones para poblar las escenas.
Siqueira destaca que el proyecto exigió un alto grado de fidelidad, ya que representaba momentos icónicos conocidos por seguidores de Senna en todo el mundo. Se prestó especial atención a los detalles, desde la forma y los colores de los autos hasta la publicidad en los circuitos y elementos arquitectónicos emblemáticos.
Wentworth menciona que la producción fue un desafío debido a su escala y a la responsabilidad de representar el legado de Senna. El equipo trabajó para asegurar que los efectos visuales estuvieran a la altura de las expectativas, con una integración precisa en la narrativa de la serie.