Esta pregunta no está formulada de forma explícita y es interesante ya que se trata de un factor fundamental a la hora de trabajar.
Las tarjetas gráficas se suelen llamar: tarjetas dedicadas o tarjetas compartidas. Y cada uno le pondrá el nombre que considere, pero la esencia es la misma.
En realidad, el término proviene de la memoria de la tarjeta gráfica o tarjeta de vídeo. Si la memoria es dedicada hará referencia a que la tarjeta gráfica tiene su propia memoria (Vram) y no necesita de la memoria (Ram) del equipo. Sin embargo, si la memoria es compartida quiere decir que la tarjeta a pesar de llevar su propia memoria (Vram) necesita o puede emplear la memoria (Ram) del propio PC para aumentar su capacidad a costa de usar la del propio equipo, algo que no tiene el mismo efecto ya que funcionan a distinta frecuencia.
Es importante señalar que la Ram es la memoria del equipo y la Vram es la memoria específica que monta la gráfica y que funciona a distinta frecuencia (velocidad) por lo que su precio suele ser superior de ahí que se utilice el recurso de usar Ram del propio equipo para sustituir la falta de Vram de la tarjeta gráfica.
En este sentido hay que decir que algunos procesadores de última generación, como los típicos i7 (Ivy bridge), montan su propia GPU que a todos los efectos hace las veces de gráfica, por eso en muchos equipos veréis que como tarjeta gráfica integrada os marca que lleva una Intel Hd graphics 4000 cuando en realidad no se trata de una tarjeta en sí sino de la propia unidad gráfica
integrada en el propio procesador junto al resto de núcleos.
¿Entonces qué importancia tiene la memoria de la gráfica (Vram)?
Mucha, ya que se trata de una memoria que se encarga de cargar todos los materiales con los que vamos a trabajar de forma que al abarcar proyectos grandes donde el número de texturas aumenta será esa memoria la que determine cuántas veces es necesario cargar y descargar materiales desde el disco duro.
¿Cargar desde el disco duro?
Sí, porque todos los materiales con los que trabajamos para realizar los renders, previsualizaciones y demás están almacenados en el disco duro y desde ahí normalmente se cargan en Ram, pero si la Vram de la tarjeta es lo suficientemente abundante nuestro ritmo de trabajo no se verá frenado por el intercambio constante de materiales.
¿Intercambio de materiales?
Le llamo materiales por poner un nombre que todos podamos entender, si le digo metadatos seguro que sonaría raro. La idea es que, si la memoria de la tarjeta gráfica (Vram) es insuficiente esto nos obliga a estar cargando y descargando para hacer espacio al resto de información como si de una panadería se tratara. Imaginad una panadería donde tengo los materiales para hacer pan, ahora pensad que el horno es la memoria (Vram), cuanto más grande sea el horno más panes podré cocer a la vez. ¿pero qué pasaría si el horno fuera muy pequeño? Tendría que estar metiendo y sacando panes, lo que implica una pérdida considerable de tiempo, conforme lo fuera necesitando.
Si mi horno, en este caso mi memoria de vídeo (Vram) es grande (de 2 Gb a 6 Gb) probablemente no tendré problemas en abarcar la mayoría de proyectos, pero si es pequeño perderé tiempo realizando el intercambio de datos dependiendo del tamaño de mis proyectos.
Un ejemplo práctico:
Imaginad que estáis abarcando un proyecto muy pequeño. En dicho proyecto tengo unas texturas que sólo pesan 45 Mb. Si mi Vram es de 256 Mb no tendré problema alguno en cargar dichas texturas y trabajaré en todo momento sin demora ya que la Vram será mayor que el total del peso de mi proyecto incluyendo texturas.
Y ahora imaginad que con esa misma tarjeta tenemos que abordar un proyecto bastante más grande con unas texturas cuyo peso asciende a 360 Mb. El problema es que sólo las texturas ya tienen un peso de 360 Mb y mi tarjeta sólo dispone de 256 Mb. Nos vemos desbordados ya que no podemos hacer frente a la totalidad de las texturas por lo que la tarjeta tiene que tomar parte de ellas y como en el ejemplo de la panadería ir vaciando conforme empleo los materiales para tomar nuevos materiales y continuar con el trabajo.
Este mismo ejemplo se puede aplicar con cifras mucho mayores de varios Gb, pero creo que así es más fácil de entender ya que la base es la misma.
¿Importa sólo el tamaño en la memoria de vídeo (Vram) de una tarjeta gráfica?
No, también es fundamental la velocidad. Normalmente para no entrar en especificaciones muy complejas nos guiamos por el estándar ya bien sean DR 3 o DR 5. Las tarjetas actuales suelen montar DR 5 ya que es bastante más rápido que el DR 3, no entraremos en cifras.
En este sentido tenemos dos ejemplos muy típicos:
opción a:
2 Gb (DR 3).
opción b:
1 Gb (DR 5).
Fijaros en la opción a, monta el doble de capacidad que la opción b, pero su memoria es DR 3 y por tanto más lenta.
Entonces si volvemos por última vez sobre el ejemplo del horno de pan tendríamos en la opción a u horno lento, pero con el doble de capacidad y en la opción b un horno rápido, pero con la mitad de capacidad.
¿Cuál elegir? En estos casos la velocidad prevalece sobre la capacidad siempre que la proporción sea de 2 a 1.
El caso más cercano se presenta con la Quadro 600 y la Quadro 2000 que curiosamente montan la misma cantidad de Vram, pero que en la Quadro 600 es DR 3 y por tanto más lenta y en la Quadro 2000 es DR 5 y por tanto más rápida. Claramente la Quadro 2000 es superior en ese aspecto. Aunque también hay que decir que ese es sólo un factor de los que cuentan ya que hay otros fundamentales como la frecuencia del núcleo, la frecuencia de la memoria, el ancho de banda de la memoria.
No sé si habrá servido de algo, pero la idea más o menos es esa.