La güestia: la procesión de almas que recorre los caminos de Asturias

La güestia: la procesión de almas que recorre los caminos de Asturias
Cuando cae la noche más profunda sobre Asturias, los antiguos caminos reales y veredas despiertan. No es un despertar común, sino uno poblado por sombras y susurros. Una comitiva silenciosa de espíritus errantes, vestidos con mortajas y portando cirios de luz mortecina, avanza sin prisa por estas rutas. Quien se topa con este cortejo percibe un ambiente gélido y oye cómo el viento parece articular palabras. 👻
Un guía vivo para los difuntos
Lo que distingue a esta aparición es su conductor. No es un espectro quien lidera, sino un ser humano vivo, atrapado en una maldición perpetua. Su destino es vagar sin fin, conduciendo a las almas que no hallan paz. Solo se liberará si logra que otra persona viva tome su puesto, un trágico relevo que mantiene vivo el ciclo del terror. Se comenta que este guía conoce cada rincón del territorio y que su sola presencia augura calamidades.
Características de la comitiva:- Procesión formada por almas en pena con sudarios y velas.
- La encabeza un mortal condenado, no un espíritu.
- Avanza en completo silencio, enfriando el aire a su paso.
"Si alguna noche escuchas pasos lentos en un camino solitario y ves luces titilantes a lo lejos, recuerda la leyenda."
Un augurio de fatalidad
La Güestia no deambula sin rumbo. Su trayecto tiene un significado funesto. Si la procesión pasa frente a una vivienda o se detiene ante su puerta, se interpreta como una señal clara: pronto fallecerá alguien que habita allí. El rumor de sus pisadas, el brillo tenue de sus llamas o la mera sensación de su proximidad eran suficientes para desatar el pánico en los pueblos. Por este motivo, en tiempos pasados la gente evitaba salir después del anochecer o transitar por esas sendas, por miedo a toparse con el séquito o, algo aún peor, notar que se dirigía hacia su propia casa.
Señales de su presencia:- El cortejo se detiene o pasa frente a una casa.
- Se escuchan pasos lentos sin ver a nadie.
- Se observan luces débiles moviéndose a distancia.
- Una sensación de frío y opresión repentina.
Un encuentro que cambiaría tu destino
Ante un posible encuentro con la Güestia, la tradición sugiere cautela. Huir no siempre es la opción más sabia. Quizás lo pertinente sea reflexionar si uno está preparado para un viaje sin retorno. Muchos en Asturias añadirían que elevar una plegaria nunca está de más, por si las dudas. Esta leyenda, más que una simple historia de fantasmas, es un recordatorio del profundo respeto y temor que inspiraban la noche y los misterios que ocultaba. 🕯️