La grasa corporal es un órgano activo y complejo

Publicado el 19/1/2026, 18:20:04 | Autor: 3dpoder

La grasa corporal es un órgano activo y complejo

Ilustración anatómica que muestra los diferentes tipos de tejido adiposo en el cuerpo humano: grasa subcutánea bajo la piel, grasa visceral rodeando los órganos abdominales y depósitos de grasa marrón.

La grasa corporal es un órgano activo y complejo

Lejos de ser un simple depósito de energía, la ciencia moderna clasifica al tejido adiposo como un órgano endocrino funcional. Este órgano fabrica y libera hormonas y otras moléculas que envían señales por todo el organismo. Estas sustancias son clave para controlar el apetito, procesar los nutrientes, modular la inflamación y regular las defensas del cuerpo. Su función supera con creces la de solo aislar térmicamente o proteger físicamente. 🔬

Ilustración anatómica que muestra los diferentes tipos de tejido adiposo en el cuerpo humano: grasa subcutánea bajo la piel, grasa visceral rodeando los órganos abdominales y depósitos de grasa marrón.

Funciones opuestas del tejido adiposo blanco y marrón

No toda la grasa es igual. Se distinguen dos tipos principales con roles casi antagónicos. El tejido adiposo blanco se encarga de guardar el excedente energético en forma de triglicéridos. Por otro lado, el tejido adiposo marrón, más común en recién nacidos pero que persiste en adultos, tiene la capacidad de consumir energía para producir calor. Este mecanismo, denominado termogénesis, ayuda al cuerpo a mantener su temperatura estable. Existe un tercer tipo, la grasa beige, que puede activarse para comportarse como grasa marrón bajo ciertas condiciones.

Los tres tipos de tejido adiposo:
  • Grasa Blanca: Principal reservorio de energía. Almacena lípidos.
  • Grasa Marrón: Quema calorías para generar calor (termogénesis).
  • Grasa Beige: Puede transformarse y actuar como grasa marrón cuando se estimula.
La ubicación donde se deposita la grasa es un factor determinante para evaluar sus efectos sobre la salud metabólica.

La localización de la grasa define su riesgo para la salud

El sitio del cuerpo donde se acumula el tejido adiposo es fundamental. Un exceso de grasa visceral, aquella que envuelve los órganos internos en la cavidad abdominal, se asocia con un riesgo elevado de sufrir trastornos metabólicos como diabetes o enfermedades cardíacas. En contraste, la grasa subcutánea, localizada justo debajo de la piel, parece tener efectos más neutrales o incluso podría ofrecer cierta protección. Además, la grasa puede infiltrarse en órganos como el hígado o los músculos, lo que puede interferir con su funcionamiento normal. 🧭

Impacto según la ubicación:
  • Grasa Visceral (Abdominal): Vinculada a mayor riesgo metabólico. Rodea órganos internos.
  • Grasa Subcutánea: De efecto más neutro. Se sitúa bajo la piel.
  • Infiltración Grasa: Acumulación de grasa dentro de otros órganos, alterando su función.

Una perspectiva integral del tejido adiposo

Comprender que la grasa corporal es un órgano activo y diverso cambia por completo la perspectiva sobre ella. No se trata solo de "quemar" un exceso, sino de reconocer su papel vital en la señalización hormonal y la homeostasis. La distinción entre sus tipos (blanco, marrón, beige) y, sobre todo, la atención a su distribución corporal (visceral vs. subcutánea) son claves para evaluar la salud. Paradójicamente, el cuerpo suele decidir almacenar energía en los lugares menos convenientes en los momentos más inoportunos. ⚖️

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