El túnel de reemplazo del viaducto Alaskan Way se atasca

Publicado el 29/1/2026, 10:28:53 | Autor: 3dpoder

El túnel de reemplazo del viaducto Alaskan Way se atasca

La tuneladora Bertha, una máquina gigante de color rojo, detenida dentro del túnel en construcción bajo la ciudad de Seattle, con iluminación de trabajo y estructuras de soporte visibles.

El túnel de reemplazo del viaducto Alaskan Way se atasca

La iniciativa para sustituir el elevado Viaducto Alaskan Way en Seattle con un paso subterráneo se topa con un grave problema. Bertha, la tuneladora más colosal del planeta, para por completo tras avanzar apenas 1.000 pies. Un obstáculo en su cabezal cortante, probablemente un tubo metálico de un sondeo viejo, deteriora los sellos primarios. Esto permite que entre agua y arena en el interior, lo que obliga a detener todo. La máquina queda inmovilizada bajo el suelo, sembrando dudas sobre cómo solucionar el percance y el tiempo que hará falta. 🚧

Reparar requiere una excavación de gran profundidad

Para llegar a la parte delantera de Bertha que sufrió el daño, los ingenieros planean abrir un pozo de rescate que baja 120 pies. Esta tarea es intrincada y conlleva riesgo, ya que se ejecuta al lado de rascacielos del centro. El proyecto empieza a acumular retrasos considerables y un incremento en el presupuesto que suma millones de dólares. La tuneladora permanece parada bajo la urbe durante casi dos años, mientras diseñan y aplican las soluciones. Este episodio transforma la obra en un caso emblemático de los peligros que conllevan las infraestructuras de gran envergadura.

Desafíos clave de la operación de rescate:
  • Acceder al cabezal de corte dañado, situado a gran profundidad bajo la ciudad.
  • Ejecutar la excavación del pozo junto a edificios sensibles sin afectar su estabilidad.
  • Gestionar la incertidumbre técnica y los costes que se disparan durante la paralización.
Este periodo convirtió al proyecto en un ejemplo frecuentemente citado de los riesgos que implican las obras de infraestructura a gran escala.

La obra logra continuar después de vencer el impedimento

Tras una reconstrucción extensa que incluye renovar el cabezal cortante, Bertha vuelve a operar a fines de 2015. La máquina termina de perforar el conducto de cerca de dos millas en 2017, aunque con un retraso importante frente al cronograma inicial. El suceso destaca lo imprevisible que resulta construir en áreas urbanas densas con una geología complicada. Si bien el túnel al final se abre para el tráfico, la historia de Bertha funciona como un recordatorio persistente sobre los obstáculos técnicos y logísticos en la ingeniería contemporánea.

Consecuencias y lecciones del incidente:
  • Se comprueba la vulnerabilidad de la maquinaria más grande ante imprevistos bajo tierra.
  • Se subraya la necesidad de contar con planes de contingencia robustos para proyectos faraónicos.
  • La experiencia genera un legado de cautela y análisis para futuras obras de tunelación urbana.

Un legado de desafíos superados

La saga de Bertha incluso motivó chanzas locales sobre que Seattle tenía su propia atracción turística permanente bajo tierra, aunque no exactamente la que esperaban. El episodio, pese a todo, demostró la capacidad de resiliencia en ingeniería para resolver problemas extremos. El túnel, ahora en funcionamiento, es el testimonio físico de un esfuerzo monumental que venció una paralización crítica. 🏗️

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