El traspaso de Rodalies a la Generalitat genera riesgo de conflictos entre administraciones

El traspaso de Rodalies a la Generalitat genera riesgo de conflictos entre administraciones
El plan para que la Generalitat de Cataluña asuma el mando de los trenes de Rodalies sigue su curso, pero analistas prevén que el camino esté plagado de posibles desencuentros entre los gobiernos central y autonómico. Este movimiento no solo exige reorganizar estructuras y mover personal, sino también pactar de dónde saldrá el dinero para operar. Coordinar dos niveles de gobierno con competencias entrelazadas, especialmente en infraestructuras, nunca es sencillo. Cada detalle técnico y financiero que se negocia abre la puerta a nuevos desacuerdos. 🚆
Los desafíos prácticos y económicos de la operación
El meollo del posible enfrentamiento está en los aspectos concretos de la transferencia. Determinar qué administración cubre las inversiones en vías y estaciones, cómo se dividen los gastos para mantener la red o cómo encajar este servicio con la red de cercanías que aún gestiona el Estado son puntos que demandan una negociación continua. Cualquier divergencia en estos temas puede frenar el proceso o perjudicar directamente a los usuarios. La historia de transferencias en otras comunidades autónomas confirma que estos procesos rara vez son rectos.
Puntos críticos de la negociación:- Inversión en infraestructura: Definir quién paga por renovar vías, estaciones y sistemas de seguridad.
- Reparto de costes operativos: Establecer un modelo claro para sufragar el mantenimiento diario y la energía.
- Integración con la red estatal: Garantizar que los trenes de Rodalies conecten sin problemas con otras líneas de Renfe.
El éxito dependerá de que ambas administraciones prioricen pactar sobre confrontar políticamente.
La experiencia previa y la escala del reto
Cataluña ya opera con normalidad otros servicios de tren, como los Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya (FGC), lo que prueba su capacidad técnica para gestionar ferrocarriles. Sin embargo, la dimensión de Rodalies es muy superior: mueve a cientos de miles de personas cada día usando infraestructura cuya propiedad última es del Estado. Este antecedente se emplea tanto para defender que la transferencia es viable como para subrayar los riesgos de un modelo de gestión compartido.
Factores que diferencian este traspaso:- Volumen de usuarios: La red de Rodalies tiene una afluencia masivamente mayor que la de los FGC.
- Infraestructura de titularidad estatal: Las vías y estaciones principales son propiedad de Adif, dependiente del gobierno central.
- Interconexión con la red nacional: Su operación afecta directamente a los servicios de larga distancia y mercancías.
La perspectiva del usuario final
Mientras las administraciones debaten sobre presupuestos y competencias, la persona que usa el tren cada día solo espera que llegue puntual y sea fiable, sin fijarse en qué entidad gestiona el servicio. Esta ironía práctica a menudo se olvida en los debates técnicos y políticos, pero es el principal termómetro del éxito de cualquier transferencia. El reto final es que el cambio de gestión se note en una mejora del servicio, no en más disputas. ⏱️