El Tragachicos de Zaragoza y su leyenda urbana

Publicado el 18/1/2026, 13:54:23 | Autor: 3dpoder

El Tragachicos de Zaragoza y su leyenda urbana

Fotografía de la escultura 'El Tragachicos' en el Parque Grande José Antonio Labordeta de Zaragoza, mostrando una gran cabeza de hormigón con la boca abierta que sirve como tobogán para niños.

El Tragachicos de Zaragoza y su leyenda urbana

En el Parque Grande José Antonio Labordeta de Zaragoza se encuentra una singular escultura de hormigón conocida popularmente como el Tragachicos. Esta figura, que representa una cabeza de niño con la boca muy abierta, funciona en la práctica como un tobogán para los más pequeños. No obstante, una persistente leyenda urbana alerta sobre un supuesto peligro escondido en su interior. 👻

La obra y su propósito lúdico

El artista Francisco Rallo Lahoz creó esta pieza en 1986 para integrarla en la zona de juegos infantiles del parque. Su diseño invita a trepar y deslizarse, fusionando arte y diversión en un espacio abierto para todos. A pesar de su función recreativa, la forma de la cabeza y su boca cavernosa, que actúa como entrada al tobogán, estimularon la imaginación colectiva y dieron origen al relato sobrenatural que ahora la envuelve.

Características principales de la escultura:
  • Material de construcción: hormigón.
  • Función principal: actuar como tobogán infantil.
  • Elemento distintivo: una boca abierta de gran tamaño.
La leyenda surge como un cuento de advertencia para que los niños no se aventuren solos.

Cómo nace y perdura el mito

No existen registros oficiales que confirmen sucesos extraños ligados a esta escultura. Quienes estudian estos fenómenos piensan que el relato nació como una historia preventiva para que los niños no se alejen de la vigilancia de sus padres. Este tipo de narraciones, presentes en muchas culturas, se pasan de boca en boca y se modifican con los años, consiguiendo que el Tragachicos conserve un halo de misterio décadas después de que lo instalaran.

Motivos por los que persiste la leyenda:
  • Transmisión oral entre generaciones.
  • Adaptación constante del relato con el tiempo.
  • Uso por parte de algunos padres como herramienta para prevenir.

El contraste entre el mito y la realidad

Mientras el riesgo real podría ser resbalar y hacerse un rasguño, algunos progenitores aún narran la historia para infundir un poco de cautela, o tal vez para experimentar de nuevo el escalofrío que sintieron en su propia niñez. La escultura sigue siendo un punto de encuentro y juego, donde el arte convive con un mito urbano que ha logrado sobrevivir al paso del tiempo. 🎭

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