El Prado lanza el Proyecto Anfitrión para transformar cómo se visita en 2026

El Prado lanza el Proyecto Anfitrión para transformar cómo se visita en 2026
El Museo Nacional del Prado ha desvelado su estrategia principal para el año 2026: el Proyecto Anfitrión. Miguel Falomir, su director, presentó esta iniciativa que pretende cambiar radicalmente la dinámica de las visitas, pasando de una experiencia masificada a un acto cultural enriquecedor y tranquilo 🖼️.
Redistribuir el flujo de personas es la clave
El plan no busca reducir el número total de personas que acceden, sino organizar su presencia de manera más inteligente a lo largo del día y la semana. La meta es que nadie se perciba abrumado por las multitudes, permitiendo disfrutar del arte con calma.
Medidas centrales del proyecto:- Gestionar los horarios de entrada de forma más eficiente para suavizar los picos de afluencia.
- Incentivar que el público elija franjas horarias menos concurridas para su visita.
- Optimizar los recorridos sugeridos dentro del museo para mejorar cómo se circula por las salas.
Equilibrar el acceso para todos con conservar las obras y la calidad de la experiencia es un reto común en las grandes pinacotecas.
Un desafío global para las instituciones culturales
Falomir destacó que este es un problema que comparten los museos más importantes del mundo. El Proyecto Anfitrión es la respuesta del Prado, un modelo que aspira a ser sostenible. Quiere garantizar que el museo mantenga su vocación pública, pero donde se pueda percibir el arte como merece, sin prisas.
Objetivos concretos de la iniciativa:- Evitar que la visita se asemeje a usar el transporte público en horas punta.
- Recuperar el sentido profundo y pausado de una visita cultural.
- Garantizar que la conservación de las obras maestras no se vea comprometida por la saturación.
Hacia una nueva experiencia en el Prado
El museo imagina un futuro donde admirar Las Meninas no implique esquivar teléfonos para selfies. Donde las conversaciones giren en torno a la técnica de Velázquez y no al tráfico de la ciudad. Con este proyecto, la única fila que debería importar es la que forman los personajes del cuadro, no la de la entrada. El Prado se prepara para recibir a sus visitantes no como un mero contenedor de gente, sino como un verdadero anfitrión cultural 🎭.