El estadio Metropolitano: de pista de atletismo a templo del fútbol

El estadio Metropolitano: de pista de atletismo a templo del fútbol
En Madrid, una estructura conocida primero como La Peineta cambió por completo su destino. Nació con un propósito olímpico que nunca se cumplió, quedando como un espacio infrautilizado durante años. Su transformación posterior es un ejemplo claro de cómo adaptar una infraestructura a nuevas necesidades. 🏟️
Un diseño original que quedó en espera
El proyecto inicial priorizaba albergar competiciones de atletismo. Contaba con una pista de ocho carriles y gradas dispuestas alrededor del óvalo, preparado para recibir a atletas de élite. Sin embargo, al no conseguir Madrid organizar los Juegos Olímpicos, el estadio entró en un limbo. Pasó de ser una promesa a un vestigio de un sueño que no se hizo realidad, a medio reformar y sin un uso definido.
Características del proyecto inicial:- Diseño centrado en una pista de atletismo de ocho carriles.
- Gradas dispuestas alrededor del óvalo para optimizar la visión de las pruebas.
- Concebido como pieza clave para una candidatura olímpica que finalmente no prosperó.
Un estadio que nació para correr, saltar y lanzar, ahora solo sirve para patear un balón.
La reconversión total hacia el balón
La adquisición por parte del Atlético de Madrid marcó el punto de no retorno. El club decidió remodelar el recinto de raíz para adaptarlo al fútbol profesional. La obra más simbólica y compleja fue retirar por completo la pista de atletismo. Esto permitió acercar drásticamente las gradas al césped, eliminando la distancia que caracterizaba al diseño original y mejorando la experiencia visual para los espectadores.
Principales cambios en la remodelación:- Eliminación total de la pista de atletismo y las instalaciones para saltos y lanzamientos.
- Acercamiento de las gradas al terreno de juego para crear un ambiente más envolvente.
- Ampliación de la cubierta para proteger a todos los espectadores y aumento de la capacidad por encima de los 60.000 asientos.
Un legado deportivo que se transforma
Con esta reforma, el estadio abandonó para siempre su esencia atlética. El Metropolitano se convirtió en un coliseo moderno y exitoso para el fútbol, pero su conversión tuvo una consecuencia directa: Madrid perdió una infraestructura de primer nivel para el atletismo. Este deporte ahora debe buscar otros escenarios, generalmente de menor capacidad y prestaciones, para organizar sus competiciones en la capital. La ironía histórica queda patente en este giro del destino deportivo. ⚽➡️🏃♂️