El agujero que precedió a las setas de Sevilla

Publicado el 5/1/2026, 4:58:08 | Autor: 3dpoder

El agujero que precedió a las setas de Sevilla

Fotografía aérea que muestra el enorme foso vacío y abandonado en el centro de Sevilla, antes de construir el Metropol Parasol.

El agujero que precedió a las setas de Sevilla

En el centro histórico de Sevilla, el espacio que hoy ocupa el Metropol Parasol estuvo dominado durante años por una gran herida urbana. Un proyecto para hacer un mercado bajo tierra y un aparcamiento empezó en 1990, pero problemas técnicos y de dinero lo paralizaron, dejando un cráter abierto. 🏗️

Un símbolo de frustración ciudadana

El solar permaneció abandonado casi dos décadas. Los sevillanos nombraron el lugar como el agujero de la vergüenza, un término que reflejaba la frustración colectiva por la mala planificación. Este vacío se convirtió en un recordatorio constante de una obra pública que no se pudo terminar y generó un debate intenso sobre qué hacer con la zona.

Consecuencias del abandono:
  • Generó un gran debate público sobre la gestión urbanística.
  • Se convirtió en un símbolo visual de proyectos que fracasan.
  • Forzó a las autoridades a buscar una solución definitiva para el espacio.
Lo que durante años fue un símbolo de estancamiento, finalmente sirvió de cimiento para levantar un nuevo icono de la ciudad.

De la cicatriz urbana al icono arquitectónico

La persistencia de este foso obligó al ayuntamiento a actuar. Se organizó un concurso internacional de ideas para regenerar la Plaza de la Encarnación. El proyecto ganador fue el del arquitecto alemán Jürgen Mayer. Así, la sombra del fracasado agujero dio paso directamente a desarrollar la estructura de madera que hoy define el skyline de la zona. 🌳

Elementos clave de la transformación:
  • Concurso internacional como punto de partida para la regeneración.
  • Proyecto del Metropol Parasol como solución arquitectónica audaz.
  • Transformación radical de la percepción y el uso del espacio público.

Un antecedente necesario

La historia del foso abandonado es el antecedente imprescindible para entender por qué se construyó el actual icono. Sin ese vacío urbano y el malestar que generó, probablemente no se habría buscado una solución tan innovadora. El Metropol Parasol no solo cubrió una herida, sino que redefinió por completo la identidad de un lugar, demostrando cómo un fracaso puede impulsar una creación memorable. 🍄

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