Las autoridades intensifican la lucha contra los deepfakes y avatares 3D no consentidos

Las autoridades intensifican la lucha contra los deepfakes y avatares 3D no consentidos
La actividad de las agencias reguladoras y cuerpos de seguridad se incrementa para perseguir el empleo de avatares 3D y personajes generados por inteligencia artificial sin autorización. Este contenido, a menudo llamado deepfake, se usa para suplantar identidades con fines fraudulentos o para propagar información falsa. La medida impacta directamente a animadores, modeladores y estudios que dependen de estas tecnologías, ya que se buscan establecer límites legales claros sobre el permiso necesario para usar una imagen digital. 🚨
La ley se actualiza frente a la tecnología generativa
El nuevo marco legal no prohíbe crear o usar avatares 3D, pero sí obliga a obtener un permiso explícito de la persona cuya apariencia se copia, incluso en versiones estilizadas o modificadas. Procesar datos biométricos faciales sin esta autorización puede convertirse en un delito. Para los artistas, esto implica documentar los acuerdos con los modelos de referencia y comprobar el origen de los datasets de entrenamiento para IA. Las plataformas que alojen este material deben implementar sistemas que identifiquen contenido manipulado y actúen ante peticiones de retirarlo.
Cambios clave para los creadores:- Documentar y archivar los acuerdos de consentimiento con cualquier modelo cuya imagen se use como referencia.
- Verificar la procedencia y los permisos de los conjuntos de datos utilizados para entrenar modelos de IA generativa.
- Las plataformas en línea deben desarrollar herramientas para detectar deepfakes y responder con rapidez a las notificaciones.
La tecnología avanza más rápido que las leyes, pero ahora se priorizan los casos donde existe un daño demostrable, como estafas o campañas de difamación.
Repercusión en los flujos de trabajo digitales
Los profesionales del sector deben revisar sus métodos para asegurar que cumplen la normativa. Emplear software de seguimiento facial sobre grabaciones de actores requiere su consentimiento previo. Generar un personaje enteramente sintético, pero con rasgos que se puedan asociar a una persona real, también puede infringir la ley si se hace sin su acuerdo. La ironía subyace en que las mismas herramientas que permiten producir personajes hiperrealistas para cine o videojuegos son las que facilitan fabricar noticias falsas convincentes.
Aspectos críticos a considerar:- El consentimiento previo es obligatorio para usar tecnología de captura facial o de movimiento sobre interpretaciones de actores.
- Crear un avatar con rasgos reconocibles de