Bien, los beneficios están claros: la TDT es mejor, y a medio plazo me parece bien que desaparezca. A lo que voy es a si es correcto forzar ahora que desaparezca ese sistema. Estamos hablando de que es un perjuicio para las teles que no han podido o querido (¿por qué hay que obligarles a hacer el cambio?), lo que también perjudica al espectador (creo que localia tiene bastante más calidad que antena 3, y yo no la tengo entre mis canales de TDT). Especialmente las teles locales, que ahora tienen que invertir (no sé cómo resulta ese cambio de traumático) si quieren ser recibidas. ¿será más caro ahora hacer la tele del pueblo en la que se emiten a los vecinos en fiestas?