Adam Smith analizaría la economía gig y propondría gremios digitales
Si Adam Smith observara hoy la economía gig, probablemente percibiría un mercado laboral que no se autorregula como él previó. La mano invisible no lograría proteger a los trabajadores autónomos de la precariedad. Las plataformas digitales concentrarían un poder que desequilibra la negociación, impidiendo que los salarios y las condiciones mejoren mediante la competencia clásica. Smith argumentaría que el mecanismo falla porque los individuos aislados no pueden enfrentarse a entidades tan grandes.
La solución de Smith serían los gremios digitales cooperativos
Para restaurar el equilibrio, Smith propondría que los trabajadores se organicen. Su idea serían los Gremios Digitales, cooperativas descentralizadas de conductores, diseñadores o repartidores. Estos gremios usarían una inteligencia artificial colectiva que procese datos del mercado. Esta IA negociaría tarifas mínimas, beneficios y condiciones laborales directamente con las plataformas. Así se crearía un contrapoder capaz de competir y forzar acuerdos más justos, haciendo que el mercado funcione para todos.
La IA colectiva como herramienta de negociación
La inteligencia artificial actuaría como el cerebro negociador del gremio. Analizaría la oferta y la demanda en tiempo real para sugerir precios óptimos, gestionaría la distribución equitativa del trabajo entre los miembros y representaría sus intereses de forma unificada. Esto permitiría a los autónomos acceder a un poder de mercado que individualmente no poseen. La plataforma ya no negociaría con personas aisladas, sino con un agente colectivo potente e informado.
Quizás Smith añadiría, con ironía, que su mano invisible ahora necesita un guante digital tejido con código y cooperación para poder agarrar algo de justicia en este nuevo mercado.
|Agradecer cuando alguien te ayuda es de ser agradecido|