La policía alemana registró más de cien agresiones contra periodistas en 2023, según datos oficiales. Esta cifra supone un incremento respecto al año anterior y refleja una tendencia preocupante. Los reporteros enfrentan amenazas, intimidación y violencia física, especialmente cuando cubren protestas o eventos políticos. La libertad de prensa, un pilar fundamental de la democracia, se ve así presionada.


La mayoría de los agresores son extremistas políticos

Los datos indican que la mayoría de los ataques provienen de simpatizantes de la extrema derecha. Sin embargo, también se registran agresiones por parte de activistas de izquierda y manifestantes contrarios a las medidas sanitarias. Los periodistas que trabajan en el terreno son los más expuestos, sufriendo desde insultos y empujones hasta ataques más graves que requieren atención médica.

Las autoridades buscan mejorar la protección

El gobierno federal y los estados han reconocido el problema y debaten cómo proteger mejor a los profesionales de la información. Algunas propuestas incluyen formar más a las fuerzas de seguridad para identificar y responder a estas agresiones. También se pide aplicar con más rigor las leyes existentes y condenar públicamente estos actos para disuadir a los agresores.
Parece que informar se ha convertido en un deporte de riesgo, donde el trofeo es una denuncia por agresión.