¿Y si tu enfado sonara como un susurro? Imagina que llamas a un servicio técnico, frustrado porque algo no funciona. Al otro lado, un agente escucha tu queja... pero tu voz llega transformada, más suave y calmada. Eso es lo que acaba de lanzar SoftBank en Japón: un servicio de IA para centros de llamadas que suaviza las voces de los clientes enfadados.


¿Cómo funciona esta especie de filtro de amabilidad?

La inteligencia artificial analiza el audio en tiempo real. Detecta tonos de voz altos, ásperos o que suenan agresivos. Luego, aplica un procesamiento que modula esas frecuencias, bajando el tono y suavizando los bordes ásperos del sonido. Es como si tuvieras un ecualizador automático que convierte un grito en una conversación tensa, pero manejable. El objetivo es reducir el estrés del agente y mantener la calma en la conversación.

Algo curioso que probablemente no sabías

La tecnología no cambia las palabras, solo el tono emocional de la voz. El agente puede activar o desactivar el filtro, y la idea es que, al sentirse menos atacado, pueda ofrecer un mejor servicio. Es un enfoque fascinante: en lugar de entrenar solo a las personas para gestionar su ira, también entrenamos a las máquinas para que gestionen la que reciben.

Parece sacado de una película, ¿verdad? Un futuro donde las máquinas no solo nos entienden, sino que nos ayudan a entendernos mejor, suavizando los roces de la comunicación. Aunque uno no puede evitar preguntarse: ¿y si la IA decide que todos deberíamos sonar como un personaje de dibujos animados?