¿Cómo se crea un mundo post-apocalíptico desde cero en una serie como Fallout?
Imagina que tienes que construir una ciudad destruida, llena de detalles y atmósfera, pero sin salir de un estudio. Eso es lo que hicieron los artistas de efectos visuales para la segunda temporada de Fallout. Su trabajo va mucho más allá de añadir explosiones; es dar vida y credibilidad a un universo entero.
El arte de la destrucción creíble
No se trata solo de romper cosas al azar. Los artistas estudian cómo se degradan los materiales reales: el óxido en el metal, las grietas en el hormigón, cómo crecen las plantas entre los escombros. Usan un proceso llamado world-building o construcción de mundos, donde cada rincón cuenta una historia. Es como si fueran arqueólogos del futuro, decidiendo qué quedó en pie y por qué.
El truco está en lo que no se ve
La magia más grande de los VFX a menudo es invisible. ¿Esas nubes de polvo que dan textura al aire? Creadas digitalmente. ¿La luz del atardecer filtrándose por un techo derrumbado? Minuciosamente ajustada por un artista de iluminación. Incluso los actores a veces interactúan con escenarios que no existen, añadidos después con CGI. El objetivo final es que tú, como espectador, no pienses en la tecnología, sino que te sumerjas por completo en la historia.
Es fascinante pensar que, para mostrarnos un mundo devastado, primero hay que construirlo con un nivel de detalle obsesivo. La próxima vez que veas un paisaje desolado en pantalla, recuerda que hubo un equipo de personas dedicando horas a decidir el musgo exacto que crece en una pared. El apocalipsis, al parecer, requiere mucha planificación.
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