El comité organizador de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de Invierno 2026 ha presentado un plan logístico reforzado. Este plan busca evitar los problemas de transporte que afectaron eventos anteriores, como los de Londres 2012 o Río 2016. Se basa en integrar datos en tiempo real y coordinar mejor a todos los actores involucrados.


Un sistema integrado para gestionar el tráfico

La estrategia central consiste en unificar la gestión del tráfico en una sola plataforma digital. Esta herramienta monitorizará el flujo de vehículos oficiales, transporte público y tráfico privado. Permitirá ajustar las rutas y los horarios de forma dinámica para responder a incidencias. Así se pretende garantizar que atletas, voluntarios y espectadores lleguen a tiempo a las sedes.

Lecciones aprendidas de experiencias pasadas

Los organizadores han analizado fallos previos, como la saturación de ciertas líneas de metro o la falta de sincronización entre buses y trenes. Para 2026, se han establecido protocolos de comunicación más directos entre las empresas de transporte y el comité. También se han diseñado itinerarios alternativos para cada trayecto crítico, asegurando redundancia en el sistema.

El verdadero desafío será cuando millones de esquiadores aficionados decidan que es el momento perfecto para tomar el mismo teleférico que los deportistas olímpicos. La coordinación logística se pondrá a prueba con el primer copo de nieve que caiga fuera del guion.