Los organizadores de los Juegos Olímpicos de Invierno de 2026 han decidido reforzar sus mecanismos de supervisión financiera. Esta medida busca prevenir irregularidades similares a las que se documentaron en los Juegos de Sochi 2014. El comité planea auditar los contratos con mayor frecuencia y hacer que los procesos de licitación sean más transparentes.


Un nuevo marco de transparencia para las contrataciones

El plan incluye publicar en línea los detalles de todos los contratos principales adjudicados. Además, una entidad externa e independiente revisará las cuentas de forma periódica. El objetivo es que cualquier ciudadano pueda consultar cómo se gasta el dinero público destinado al evento.

Lecciones aprendidas del pasado reciente

Los escándalos de Sochi, donde se estima que el costo final superó ampliamente el presupuesto inicial, sirvieron como una advertencia global. La corrupción y las sobrefacturaciones dañaron la reputación del evento. Milano-Cortina 2026 pretende evitar ese legado negativo para proteger la imagen de los Juegos.

Parece que el lema olímpico más rápido, más alto, más fuerte ahora también aplica para los controles financieros. Al menos en el papel, la intención es llegar más lejos que nunca en transparencia.