Los agricultores estadounidenses bajo presión para construir centros de datos
La expansión de los centros de datos genera una intensa presión sobre las comunidades rurales. Las grandes compañías tecnológicas buscan terrenos para construir infraestructuras masivas, lo que lleva a un conflicto directo con los agricultores locales. Estos centros consumen enormes cantidades de agua y energía, alterando el entorno y el modo de vida tradicional.
Un agricultor rechaza millones para conservar su granja
Mervin Raudabaugh, un agricultor de Pensilvania, recibió una oferta de 15 millones de dólares por su tierra de un promotor de centros de datos. Él describió el insistente acercamiento como una forma de acoso. Finalmente, Raudabaugh rechazó la oferta y optó por proteger su granja mediante un fideicomiso de tierras agrícolas. Esta decisión le permite preservar su modo de vida y el medio ambiente frente al avance industrial.
El conflicto se repite en otras comunidades de la región
La oposición a estos proyectos no es un caso aislado. En Carlisle, también en Pensilvania, los residentes se organizan para oponerse a nuevos campus de centros de datos. Argumentan que su impacto ambiental, especialmente el alto consumo de recursos hídricos y eléctricos, es insostenible para la comunidad. Esta resistencia marca una tendencia creciente en las zonas rurales que se enfrentan a este tipo de desarrollo.
Parece que el sueño de la vida en el campo ahora incluye negociar con vecinos que prefieren servidores a sembrar.
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