El informe anual de la Agencia de la Unión Europea para la Ciberseguridad confirma que la inteligencia artificial generativa alteró el panorama de amenazas durante 2025. Los ciberdelincuentes adoptaron estas herramientas para crear ataques más sofisticados y difíciles de detectar. Esto provocó un aumento notable en la cantidad y el impacto de los incidentes de seguridad en todo el continente.


Los atacantes perfeccionan el phishing y los deepfakes

Los actores maliciosos usan ahora la IA para generar correos electrónicos y mensajes de phishing con un lenguaje más natural y convincente, lo que supera los filtros tradicionales. Además, producen deepfakes de audio y vídeo de alta calidad para suplantar identidades en estafas empresariales. Estas técnicas permiten engañar a los empleados y evadir los sistemas de defensa que analizan patrones conocidos.

La automatización acelera y escala los ataques

La IA no solo mejora la calidad del engaño, sino que también permite automatizar tareas complejas. Los cibercriminales pueden generar código malicioso variado, explorar vulnerabilidades y adaptar sus campañas en tiempo real. Esto significa que pueden lanzar ataques más numerosos y dirigidos con menos esfuerzo, presionando a los equipos de seguridad que deben responder a un volumen mayor de alertas.

Ahora los correos de tu príncipe nigeriano favorito no solo prometen fortunas, sino que también te saludan por tu nombre, preguntan por tu familia y usan la gramática correcta. Un avance cultural innegable en el mundo del fraude.