Donald Trump declara que los documentos judiciales relacionados con Jeffrey Epstein lo liberan de culpa. Anuncia que planea demandar al periodista Michael Wolff, a quien acusa de conspirar con el financiero fallecido para perjudicarlo. Trump basa estas afirmaciones en su interpretación de los papeles, aunque su nombre aparece repetidamente en los registros del caso. También sugiere que podría emprender acciones legales contra otras personas vinculadas al escándalo.


El respaldo político y las repercusiones internacionales

El discurso de Trump recibe apoyo público de aliados clave, como el presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson. Mientras tanto, el caso Epstein continúa generando ondas expansivas más allá de Estados Unidos. El escándalo provoca debates y reacciones en medios políticos y de comunicación de varios países europeos, donde el tema sigue atrayendo una atención significativa.

El contexto de las declaraciones y la evidencia documental

Las afirmaciones de Trump surgen tras la divulgación de miles de páginas de documentos judiciales. En estos papeles, el nombre del presidente se menciona en múltiples ocasiones, en relación con testimonios y eventos. Trump, sin embargo, selecciona fragmentos que interpreta como favorables para construir su narrativa de exoneración total. Esta postura contrasta con la lectura general que hacen muchos analistas de los mismos archivos.

La ironía reside en que para exonerarse, primero debe nombrar extensamente al hombre cuyos archivos pretende que no lo vinculen.