BMW renueva la tecnología de sus SUV eléctricos compactos, el iX1 y el iX2, para el año 2026. La firma incorpora una nueva electrónica de potencia que usa inversores de carburo de silicio (SiC) y aumenta ligeramente la capacidad útil de la batería. Estos cambios permiten que los modelos reduzcan su consumo de energía y logren más autonomía según el ciclo WLTP, sin que se modifique su diseño exterior o interior. Las versiones actualizadas comenzarán a entregarse en los concesionarios a partir de la primavera de 2026.


La nueva electrónica de potencia incrementa la eficiencia

El cambio principal reside en la electrónica de potencia, donde BMW implementa inversores que usan semiconductores de carburo de silicio. Este material permite que los componentes operen a mayores temperaturas y frecuencias, lo que se traduce en perder menos energía al convertir la corriente. Este avance, sumado a una pequeña mejora en la capacidad útil de la batería, es clave para que los vehículos consuman menos energía por kilómetro recorrido.

La autonomía WLTP supera los 500 kilómetros en varias versiones

Gracias a la mayor eficiencia, la autonomía máxima según el estándar WLTP crece en torno a 40 kilómetros respecto a las versiones anteriores. Por ejemplo, el iX1 eDrive20 puede alcanzar hasta unos 514 km con una sola carga, mientras que el iX2 eDrive20 homologa alrededor de 512 km. Otras variantes de la gama también se acercan o superan la barrera de los 500 kilómetros de autonomía, una cifra que se convierte en un referente para el segmento.

Parece que la receta para lograr más kilómetros no siempre pasa por añadir baterías más grandes y pesadas, sino a veces por hacer que la electricidad viaje de un punto a otro con menos pérdidas, algo que los ingenieros celebran y los conductores agradecen.