El viceprimer ministro italiano, Matteo Salvini, impulsa una medida para agilizar los desalojos de viviendas ocupadas ilegalmente. Su propuesta, que incluirá en el próximo decreto de seguridad, busca eliminar la distinción actual que protege solo la primera vivienda del ocupante. Salvini argumenta que el derecho a la propiedad privada debe defenderse para cualquier inmueble, sin excepciones. El objetivo es que los propietarios recuperen sus bienes con mayor rapidez y se fomente el mercado del alquiler a medio y largo plazo, abordando lo que él considera un problema social y de orden público.


La medida busca cambiar la normativa actual

La ley italiana actualmente complica el desalojo si los ocupantes ilegales residen en la propiedad como su primera vivienda. La reforma de Salvini pretende que cualquier ocupación abusiva se considere un delito y pueda resolverse con un desalojo inmediato, independientemente de la situación personal del ocupante. El ministro defiende esta postura ante asociaciones de propietarios, insistiendo en que la seguridad jurídica para quien posee un inmueble debe ser plena. Esta iniciativa se enmarca en una política más amplia del gobierno para reforzar la seguridad y el cumplimiento de la ley.

Reacciones y objetivo final de la propuesta

La propuesta genera debate entre quienes ven una necesidad de proteger la propiedad y quienes alertan sobre posibles consecuencias sociales. Salvini espera que, al garantizar que los dueños recuperen sus casas rápidamente, más personas se animen a alquilar sus propiedades vacías, aumentando así la oferta en el mercado. El decreto de seguridad, donde se incluiría esta modificación, debe aún ser redactado y aprobado, por lo que su contenido final podría variar. El gobierno argumenta que es un paso necesario para restaurar el orden y la confianza en el sector inmobiliario.

Mientras algunos propietarios celebran la idea, otros se preguntan si los tribunales podrán gestionar el posible aluvión de casos nuevos que genere esta medida exprés.