LG Electronics detiene la producción de televisores 8K, tanto en su tecnología OLED como en LCD. Con esta decisión, la compañía surcoreana sigue el camino que ya tomaron Sony y TCL, lo que supone el abandono efectivo de este segmento por parte de los principales fabricantes. LG era la última marca que aún ofrecía televisores OLED con resolución 8K, además de algunos modelos LCD.


Las razones del fracaso comercial del 8K

Varios factores explican que la tecnología 8K no lograra consolidarse en el mercado. El precio de estos televisores siempre fue muy elevado, limitando su adopción masiva. Además, existe una escasez casi total de contenido nativo grabado en 8K para que los usuarios puedan aprovechar la resolución máxima. Muchos fabricantes optaron por promocionar con un marketing agresivo la capacidad de sus procesadores para escalar contenido de menor resolución a 8K, una estrategia que muchos consumidores percibieron como engañosa. Finalmente, los televisores 4K de gama alta, con mejores paneles y tecnologías de imagen, ofrecen una experiencia visual superior en el contenido real disponible.

El futuro se centra en mejorar el 4K y tecnologías como OLED

El enfoque de la industria ahora se dirige a refinar las tecnologías existentes. Los fabricantes priorizan mejorar la calidad de imagen en televisores 4K, con avances en el contraste, el brillo, la gama de colores y la frecuencia de actualización. La evolución de los paneles OLED, Mini-LED y las tasas de refresco altas para gaming son las áreas que reciben mayor inversión e interés. El consenso es que, para la mayoría de los usuarios y en las condiciones de visualización típicas, un televisor 4K de alta gama proporciona un rendimiento más que suficiente.

Así que si buscabas el televisor definitivo con ocho mil píxeles horizontales, quizás debas conformarte con ver cómo tu contenido 4K se escala... mentalmente.