El Departamento de Energía de Estados Unidos propone que los estados alojen campus nucleares para dar un nuevo impulso a esta energía. La idea es reducir los requisitos de seguridad y concentrar en estos espacios todo el ciclo del combustible nuclear. Esto incluye enriquecer y fabricar el combustible, tratar y almacenar los residuos radiactivos, construir reactores y operar centros de datos que estos alimenten. La iniciativa se alinea con los planes del gobierno federal de invertir grandes sumas para desarrollar un ciclo nuclear completo y acelerar cómo se ponen en marcha nuevos reactores.


Los estados tienen plazo hasta 2026 para presentar candidaturas

Los estados interesados disponen de tiempo hasta el 1 de abril de 2026 para presentar su candidatura. Deben detallar qué incentivos necesitan para desarrollar estos complejos. No obstante, el gobierno federal dará prioridad a los proyectos que se financien principalmente con capital privado y fondos estatales. Su objetivo es limitar su propia aportación y exigir garantías financieras sólidas. Con esta medida busca evitar que los contribuyentes asuman los riesgos si un proyecto fracasa.

La flexibilización de las normas genera preocupación en materia de seguridad

Paralelamente, el Departamento de Energía ya ha seleccionado varias empresas para probar nuevos diseños de reactores. Según algunas informaciones, también ha modificado de forma discreta las normas de seguridad nuclear. Estos cambios suavizan cómo se regula las instalaciones, lo que ha generado preocupación por las posibles consecuencias. Algunos expertos y grupos observadores temen que relajar los estándares pueda comprometer la seguridad a largo plazo, aunque la agencia argumenta que es necesario para agilizar la innovación.

Mientras algunos ven una oportunidad para revitalizar la industria, otros solo pueden pensar en que concentrar todo el ciclo nuclear en un solo sitio suena a poner todos los huevos en una cesta, pero una cesta que brilla en la oscuridad.