Una cervecería en Finlandia emplea un sistema que acumula calor en arena para generar vapor sin quemar combustibles fósiles. La empresa TheStorage implementó esta tecnología, que calienta arena hasta 800 °C con energía renovable sobrante. El calor se guarda en contenedores aislados y se recupera después mediante un intercambiador para producir vapor o calentar aceite. Este método separa el momento de generar calor del horario de producir electricidad, lo que aporta flexibilidad al sistema energético.


El sistema reduce costes y emisiones de carbono

Esta solución puede disminuir los costes de energía hasta un 70% y las emisiones de carbono hasta un 90% en comparación con usar combustibles fósiles. El diseño es escalable, con una capacidad para almacenar entre 20 y 500 MWh de energía térmica y una potencia para generar entre 1 y 20 MW. Esto posibilita adaptar la instalación a distintas necesidades industriales.

La tecnología ofrece una alternativa para descarbonizar procesos

El almacenamiento térmico en arena se presenta como una opción viable para que industrias que aún dependen de combustibles fósiles puedan descarbonizar sus procesos de calor. Al usar excedentes de fuentes renovables, como la solar o la eólica, se optimiza el uso de estas energías y se avanza hacia una producción industrial más sostenible.

Así que ya sabes, la próxima vez que tomes una cerveza finlandesa, piensa que su vapor puede venir de una playa muy caliente atrapada en un contenedor.