pple reconoce que tiene dificultades para suministrar sus propios chips, lo que afecta a la producción de procesadores avanzados para los iPhone. Esto ocurre a pesar de que las ventas de estos teléfonos alcanzaron récords de ingresos en el último trimestre. El CEO Tim Cook explica que el crecimiento de ventas se contuvo por la escasez de chips A19, que fabrica TSMC con tecnología de 3 nm. La compañía no da previsiones sobre cómo impactará la subida de precios de la memoria, pero señala que tiene varios caminos para mitigar estos problemas. Cook evita confirmar si subirán los precios de sus productos o si buscarán alternativas como externalizar parte de sus pedidos de chips a Intel para 2027.


La escasez de chips A19 frena un mayor crecimiento

Tim Cook detalla que la falta de disponibilidad de los procesadores A19, fabricados por TSMC en su avanzado nodo de 3 nm, es el principal cuello de botella. Esta escasez impide que Apple satisfaga toda la demanda del mercado, limitando un crecimiento que podría haber sido aún mayor en el último trimestre. La situación refleja la complejidad de la cadena de suministro global para componentes de semiconductores de última generación, incluso para un gigante como Apple.

Apple explora caminos para mitigar el impacto

Frente a este escenario, la empresa afirma estar evaluando diferentes vías para reducir el efecto de estos problemas de suministro y de los posibles incrementos en el costo de la memoria. Sin embargo, se mantiene evasiva sobre las medidas concretas. No aclara si estos esfuerzos se traducirán en un aumento de los precios finales para los consumidores. Tampoco confirma los rumores sobre un posible acuerdo para que Intel fabrique parte de sus chips a partir de 2027, una opción que marcaría un cambio significativo en su estrategia de producción.

Mientras los usuarios esperan sus nuevos iPhone, Apple parece estar jugando al Tetris con una cadena de suministro donde las piezas clave no llegan a tiempo.