Tesla anuncia que dejará de fabricar sus modelos S y X durante el segundo trimestre de 2026. Estos vehículos, un sedán y un SUV, se fabrican desde 2012 y 2015 respectivamente. La medida forma parte de un giro estratégico de la compañía, que ahora prioriza la robótica y la inteligencia artificial. Al liberar espacio en su planta de Fremont, California, Tesla podrá dedicar más recursos a producir su robot humanoide Optimus. La compañía mantendrá el soporte para los propietarios actuales de estos modelos mientras se reposiciona más allá del negocio tradicional de los coches eléctricos.


El enfoque se desplaza hacia la robótica Optimus

El espacio liberado en la fábrica de Fremont se destinará principalmente a la producción del robot Optimus. Tesla presentará la tercera generación de este robot humanoide dentro de este año. La compañía espera que entre en producción antes de que finalice 2026. Este movimiento refleja la ambición de Tesla de implementar sus robots en entornos industriales, marcando una evolución clara en su modelo de negocio central.

Un capítulo que cierra en la historia del vehículo eléctrico

La decisión pone fin a más de una década de producción de dos de sus modelos más emblemáticos. El Model S y el Model X ayudaron a definir el mercado de los coches eléctricos de gama alta y a consolidar la marca. Su desaparición de la línea de producción simboliza una transición hacia una nueva era para Tesla, donde la movilidad eléctrica comparte protagonismo con la automatización avanzada y la inteligencia artificial.

Parece que, para Tesla, el futuro no se conduce, se programa. Los que esperaban un refresh del Model X con puertas de ala de gaviota que realmente no golpeen el techo de un aparcamiento bajo, se quedan con las ganas.