Un nuevo estudio arqueológico sugiere que los humanos prehistóricos surcaban el mar mucho antes de lo que se pensaba. La evidencia indica que cazadores-recolectores del Mesolítico cruzaron al menos cien kilómetros de mar abierto para arribar a la isla de Malta. Esto ocurrió hace unos ocho mil quinientos años, casi un milenio antes de que llegaran los primeros agricultores a la zona. El hallazgo adelanta la fecha en que se considera que existió navegación organizada en el Mediterráneo.


Las pruebas en el yacimiento de Latnija

En el sitio de Latnija, en Malta, los investigadores encontraron restos que apuntan a asentamientos humanos estables. Entre estos vestigios hay herramientas líticas, fogones y desperdicios de comida. Estos elementos no son de un campamento temporal, sino que señalan una ocupación prolongada. La presencia de estos grupos tan temprano en una isla solo accesible por mar es la clave del descubrimiento.

Implicaciones para la historia de la navegación

Este descubrimiento obliga a revisar la visión tradicional sobre los viajes marítimos prehistóricos. Para alcanzar Malta, aquellos humanos necesitaron construir y manejar embarcaciones simples con cierta pericia. Cruzar esa distancia implica planificar y ejecutar una travesía compleja, lejos de la costa. La capacidad de navegar de forma organizada parece haberse desarrollado antes de lo documentado.

Parece que la necesidad de explorar nuevos territorios de caza, o simplemente la curiosidad, pudo más que el miedo a perderse en el horizonte azul.