Agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas en Minnesota reciben instrucciones para no interactuar con agitadores durante las operaciones migratorias. Según la agencia Reuters, la directriz ordena a los agentes concentrarse solo en inmigrantes con antecedentes penales y evitar las redadas masivas que han generado controversia. El documento subraya que la comunicación con el público debe limitarse a emitir órdenes, sin entablar diálogo con quienes protestan.


La directriz busca enfocar las operaciones

La medida interna responde a un contexto de tensiones, que incluye la muerte de dos ciudadanos estadounidenses durante protestas en Minneapolis. Al enfocarse en individuos con cargos o condenas, ICE intenta reducir el perfil de sus operaciones y evitar los desafíos legales que han surgido tras acciones más amplias. La política instruye a los agentes a ignorar por completo a quienes intenten confrontarlos o grabar sus procedimientos.

Comunicación se reduce a órdenes directas

El documento es específico al indicar que el único intercambio verbal permitido con el público es la emisión de instrucciones por parte de los agentes. Se prohíbe explícitamente debatir, explicar o responder a preguntas de manifestantes o provocadores. Este protocolo busca mantener el control operativo y minimizar situaciones que puedan escalar o ser utilizadas en su contra en medios de comunicación o tribunales.

Quizás el manual de procedimiento más silencioso que han redactado, donde el diálogo se equipara a una infracción.