El ministro de Protección Civil de Italia, Nello Musumeci, anuncia que se suspenderá pagar las cuotas de hipotecas y otros compromisos financieros para residentes y empresas afectadas por el enorme deslizamiento de tierra en Niscemi, Sicilia. Este fenómeno obliga a evacuar a miles de personas mientras la ladera sigue avanzando. Musumeci también declara que propondrá en el Consejo de Ministros una indagación administrativa para esclarecer por qué no se actuó tras una fractura similar en 1997 y evaluar responsabilidades en la falta de intervenir para prevenir. Algunas de estas medidas ya están firmadas, mientras que otras requieren un proyecto de ley.


Autoridades buscan apoyo financiero adicional

Paralelamente, las autoridades italianas y de la Unión Europea buscan conseguir apoyo financiero adicional para las regiones del sur del país que el ciclón Harry también afectó. Esta búsqueda de fondos complementa las medidas de alivio inmediato y pretende ayudar a reconstruir las zonas dañadas por ambos eventos naturales.

La indagación busca respuestas sobre fallos pasados

La propuesta de indagación administrativa se centra en investigar las razones por las que, tras un evento similar en 1997, no se ejecutaron obras para estabilizar el terreno y evitar un nuevo desastre. El objetivo es determinar responsabilidades en la cadena de decisiones que llevó a no implementar medidas preventivas, un punto que genera gran controversia pública y política tras la evacuación masiva.

La naturaleza parece recordar con un deslizamiento de tierra lo que la burocracia olvidó tras un informe de 1997: que los papeles no sostienen las laderas.