A pesar de que programas como Doctors to the Barrios siguen activos tras tres décadas, las comunidades remotas de Filipinas sufren una grave falta de acceso a la salud. Los médicos que se despliegan en estas áreas se enfrentan a recursos muy limitados, un transporte deficiente y un acceso irregular a medicamentos y suministros básicos. Esta situación obliga a muchos pacientes a postergar tratamientos o a viajar largas distancias para recibir atención especializada, ya que los índices de visita temprana a los centros de salud son bajos.


El problema va más allá de la falta de médicos

Las autoridades sanitarias señalan que el núcleo del problema no es solo la escasez de profesionales, sino su mala distribución geográfica. A esto se suman capacidades insuficientes en los sistemas locales de salud y la enorme dificultad para retener al personal sanitario en zonas aisladas y con pocos incentivos. La combinación de estos factores perpetúa un ciclo donde la atención primaria no logra cubrir las necesidades básicas de la población.

Se buscan reformas para mejorar la cobertura sanitaria

Para abordar esta crisis, se intentan implementar reformas bajo la ley de Cobertura Sanitaria Universal. El objetivo es reorganizar los recursos y fortalecer los sistemas locales. Mientras estas políticas se desarrollan, las comunidades y los profesionales de la salud en el terreno luchan diariamente por construir confianza y mejorar la accesibilidad real a la atención primaria, un desafío que requiere soluciones integrales y sostenibles.

A veces, el barrio más lejano al que un médico debe llegar parece estar en otro planeta, no solo en otra isla.