El Congreso de los Diputados tumba el decreto ley que contenía el llamado escudo social. Al rechazar el texto, que agrupaba varias medidas, también deja sin efecto la revalorización general de las pensiones del 2,7?% que ya se aplicaba. Esto obliga al Gobierno a buscar una nueva fórmula para subir las pensiones, ya que la vía del decreto ha fracasado en la Cámara Baja. La derrota parlamentaria sitúa en un limbo la subida que muchos pensionistas ya percibían, generando incertidumbre sobre su pago definitivo.


Un grupo pide separar la subida de pensiones del resto de medidas

Ante este bloqueo, un grupo parlamentario solicita que se presente un nuevo decreto que trate solo de revalorizar las pensiones, sin mezclarlo con otras normas. La petición busca facilitar que la subida se apruebe de forma rápida y sin los puntos conflictivos que hundieron el paquete anterior, como las normas sobre desahucios o cortes de suministro a personas vulnerables. El debate se centra ahora en cómo desagregar las medidas y si tramitar la subida de forma independiente es la solución más viable.

El procedimiento legislativo marca el siguiente paso

La situación actual fuerza a replantear la estrategia legislativa. El Gobierno debe decidir si envía al Congreso un nuevo decreto ley solo para pensiones o si opta por otro tipo de proyecto. Mientras, la discusión técnica pone sobre la mesa cómo se estructuran las leyes que incluyen múltiples materias sociales y la conveniencia de separarlas para evitar que una medida urgente, como esta subida, quede bloqueada por el rechazo a otras.

Así que los pensionistas, que ya veían el dinero extra en su cuenta, ahora deben esperar a que los diputados se pongan de acuerdo en cómo darles lo que ya les habían dado. Una paradoja administrativa de manual.