Amazon llega a un acuerdo con la Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos para pagar una multa de mil millones de dólares. La FTC alega que la empresa retuvo de forma ilegal reembolsos a clientes que devolvieron productos vendidos por vendedores externos en su plataforma. La compañía no admite haber actuado mal, pero acepta pagar la suma para resolver las acusaciones.


La FTC investiga las prácticas de reembolso de Amazon

La investigación se centra en cómo Amazon manejaba las devoluciones de artículos vendidos por terceros. Según la denuncia, la empresa complicaba a los usuarios obtener su dinero de vuelta, imponiendo obstáculos como largos períodos de espera o requerimientos poco claros. Esto afectaba directamente a los consumidores, quienes veían cómo su dinero quedaba bloqueado en el sistema de la compañía durante meses.

El acuerdo incluye cambios en la política de devoluciones

Además del pago económico, el acuerdo obliga a Amazon a modificar su proceso para gestionar reembolsos. La empresa debe agilizar el procedimiento y asegurar que los clientes reciban su dinero en un plazo razonable tras devolver un producto. La FTC supervisará que Amazon cumpla con estos nuevos términos durante los próximos años.

Mientras algunos usuarios celebran la noticia, otros se preguntan si una multa de este tamaño realmente hará que un gigante como Amazon perciba el golpe o si solo será un mero trámite contable en sus finanzas.