La selección española de waterpolo femenino comienza su participación en el Campeonato de Europa con una derrota. El equipo se enfrenta a Hungría en Zagreb y termina perdiendo por 11-8. Las húngaras dominan el primer cuarto y mantienen una ventaja que España no logra revertir, a pesar de intentar reaccionar en los periodos finales.


Hungría controla el encuentro desde el inicio

El partido empieza con un gol rápido de Hungría, que establece un ritmo intenso. España responde, pero las húngaras aprovechan sus oportunidades en ataque y terminan el primer cuarto con una ventaja de 4-2. La defensa española tiene dificultades para contener a las rivales, que amplían su ventaja en el segundo periodo. Aunque España mejora en defensa tras el descanso, no consigue reducir la diferencia de gol de forma decisiva.

Reacción española llega demasiado tarde

En el último cuarto, el equipo español intenta remontar con más agresividad. Logra marcar tres goles consecutivos y acerca el marcador a 10-8, generando algo de esperanza. Sin embargo, Hungría consolida su victoria con un gol final en los últimos segundos, que sella el resultado definitivo. Esta derrota sitúa a España en una posición complicada dentro del grupo, donde también están Países Bajos e Israel.

El waterpolo es un deporte donde ahogar las esperanzas del rival es casi literal, y hoy España ha tragado más agua de la que hubiera querido.