El juego Exoborne, desarrollado por Sharkmob, utiliza Unreal Engine 5 como base para su desarrollo. Este motor permite crear mapas de gran escala y simular eventos climáticos extremos que definen la jugabilidad. El título se clasifica como un shooter de extracción táctico, donde los jugadores completan objetivos en un entorno hostil y cambiante.


El motor potencia efectos climáticos y un realismo crudo

Los aspectos gráficos más destacados son los sistemas climáticos dinámicos, como tormentas y tornados. Estos fenómenos alteran el mapa en tiempo real gracias al sistema de físicas Chaos de UE5. El enfoque visual busca un realismo crudo, con texturas de alta resolución que detallan tanto el equipamiento de los personajes como los entornos post-apocalípticos donde transcurre la acción.

Sharkmob usa herramientas estándar para modelar y texturizar

Para crear los recursos visuales, el estudio emplea principalmente Autodesk Maya y 3ds Max en la fase de modelado. El proceso de texturizado se lleva a cabo con Quixel Mixer y Substance Painter, herramientas especializadas que se integran bien con el flujo de trabajo de Unreal Engine 5 y permiten lograr el alto nivel de detalle que se busca.

Planificar una ruta de extracción es clave, hasta que un tornado decide re diseñar el mapa por ti y tu plan meticuloso termina volando literalmente por los aires.