Esta semana, las plataformas Meta, TikTok y YouTube comparecen ante el Senado de Estados Unidos. Legisladores las acusan de diseñar productos que perjudican la salud mental de los jóvenes. El debate nacional sobre el tiempo que los menores pasan en redes sociales entra así en una fase crucial. Las audiencias buscan determinar qué responsabilidad tienen estas empresas en una crisis de salud pública.


Las acusaciones se centran en el diseño de las plataformas

Los senadores, de ambos partidos, argumentan que los algoritmos y las funciones de estas apps están hechos para enganchar. Señalan que las empresas priorizan el tiempo de uso sobre el bienestar de sus usuarios más jóvenes. Documentos internos y testimonios de exempleados respaldan estas afirmaciones. Las compañías, por su parte, defienden sus herramientas de control parental y sus esfuerzos por crear espacios seguros.

El resultado podría cambiar cómo operan las redes sociales

Estas audiencias podrían impulsar nuevas leyes para regular el contenido y el diseño digital dirigido a menores. Se discuten medidas como prohibir ciertas funciones adictivas o limitar la recopilación de datos de adolescentes. El sector tecnológico observa con atención, ya que un cambio normativo afectaría su modelo de negocio. La presión pública y política para que las plataformas actúen con más responsabilidad no deja de crecer.

Mientras los abogados debaten responsabilidades legales, millones de adolescentes actualizan sus feeds, buscando el siguiente like que probablemente no mejore su estado de ánimo.