Una delegación de la Euroliga, encabezada por su director ejecutivo Paulius Motiejunas, se reúne este jueves con el comisario europeo Glenn Micallef en Bruselas. El encuentro busca informar a las instituciones comunitarias sobre las competiciones y los planes estratégicos del baloncesto continental. Este diálogo se produce en un momento crucial, marcado por el proyecto anunciado por la NBA y la FIBA para aterrizar en Europa en 2027.


El contexto de una posible competencia

La reunión permite a la Euroliga exponer su visión y su valor dentro del ecosistema deportivo europeo ante la Comisión. La liga quiere consolidar su posición como la principal competición de clubes del continente. El horizonte de 2027, cuando la NBA y la FIBA planean lanzar su propia liga europea, añade una capa de urgencia estratégica a estos contactos institucionales.

Los objetivos del encuentro en Bruselas

Más allá de presentar sus actividades, la Euroliga busca fortalecer su relación con las instancias europeas. La liga pretende alinear sus desarrollos futuros con las políticas deportivas de la UE. Este acercamiento también sirve para subrayar el papel económico y social del baloncesto de élite en Europa, en un panorama que podría volverse más competitivo.

El comisario Micallef, responsable de deporte, escucha atentamente los planes de Motiejunas, quizá pensando en lo complicado que será repartir el pastel del baloncesto si llegan más comensales a la mesa con un proyecto transatlántico.