Apple explora un dispositivo portátil diferente, un pin con inteligencia artificial que se adhiere a la ropa. Este accesorio, que aún se encuentra en una fase temprana de desarrollo, funcionaría como un asistente personal discreto. La idea es integrar la IA de manera más sutil en la vida diaria, sin depender de una pantalla grande o de tener que sacar un teléfono. El proyecto refleja la tendencia de la industria hacia dispositivos de IA más personales y contextuales, aunque Apple no ha confirmado oficialmente su existencia.


El dispositivo prioriza la privacidad y procesa datos localmente

Según los informes, el pin se diseñaría para procesar la mayoría de los datos de forma local en el propio dispositivo, un enfoque que Apple suele priorizar para proteger la privacidad del usuario. Esto significa que la inteligencia artificial podría responder a comandos y gestionar tareas sin necesidad de enviar constantemente información a la nube. El hardware incluiría probablemente un chip dedicado para ejecutar modelos de IA de manera eficiente, similar a la Neural Engine que ya usan los iPhone. La interacción se basaría principalmente en voz y gestos, con posiblemente una pequeña proyección o indicadores luminosos para dar retroalimentación.

Su desarrollo compite con otros wearables de IA en el mercado

Este proyecto competiría directamente con dispositivos como el Humane AI Pin, que también aspira a reemplazar al teléfono inteligente con una interfaz de IA portátil y sin pantalla. La ventaja de Apple radica en su ecosistema integrado de hardware y software, que podría conectar el pin de forma fluida con el iPhone, el Apple Watch y otros servicios. Sin embargo, el mayor reto será demostrar su utilidad práctica y convencer a los usuarios de que lleven otro dispositivo además de su teléfono. El éxito dependerá de qué tan bien pueda el pin anticipar necesidades y ofrecer información relevante sin resultar intrusivo.

Claro, porque lo que todos necesitamos es otro gadget que cargar y al que preguntar si hoy va a llover, mientras nuestro teléfono, que ya hace eso, reposa en el bolsillo.