La diseñadora de moda Susan Fang colabora con el ex ingeniero de Dyson Orelio De Jonghe para desarrollar una serie de accesorios impresos en 3D para los dispositivos más recientes de Apple. La colección incluye fundas para iPhone y iPad, correas para Apple Watch, estuches para AirPods y carcasas para Mac Mini. El proyecto nace de la pregunta de cómo hacer que los accesorios impresos en 3D parezcan vivos, con movimiento y una sensación orgánica. Este enfoque busca fusionar la precisión técnica con una estética que evoque la naturaleza.


La técnica combina diseño generativo e impresión 3D

Para lograr este efecto, el equipo emplea software de diseño generativo. Este método permite que las formas se desarrollen de manera algorítmica, imitando patrones que se encuentran en la naturaleza, como el crecimiento de cristales o la estructura de las burbujas. Luego, fabrican los objetos con impresoras 3D de alta resolución que pueden trabajar con materiales flexibles y translúcidos. El resultado son piezas que no solo protegen el dispositivo, sino que también añaden una capa de expresión artística y textura única.

Los accesorios buscan añadir un elemento táctil y visual

Más allá de la función básica de proteger, estos accesorios pretenden enriquecer la experiencia sensorial del usuario. Las superficies texturizadas, los volúmenes inesperados y el juego con la transparencia invitan a tocar y observar el objeto desde diferentes ángulos. La idea es que el accesorio complemente el diseño minimalista de los productos Apple sin imitarlo, ofreciendo un contraste orgánico y personalizable. Es un acercamiento donde la tecnología sirve para crear piezas que parecen crecer alrededor del dispositivo.

Quizás el verdadero lujo no sea tener el último iPhone, sino poder esconderlo dentro de una burbuja de silicona que parece salida de un sueño algorítmico.